La oración del cuerpo

Por esa misma época, el rey Herodes empezó a perseguir a algunos de la iglesia. Ordenó que mataran a espada a Santiago, el hermano de Juan. Al ver que esto les había gustado a los judíos, Herodes decidió arrestar también a Pedro. Esto pasó durante la fiesta de los Panes sin Levadura. Después de arrestarlo, lo metió en la cárcel custodiado por dieciséis soldados. Herodes quería esperar hasta después de la Pascua, y luego iba a traerlo ante el pueblo para hacerle un juicio. Mientras Pedro permanecía preso, la iglesia oraba constantemente a Dios por él.

Pedro estaba atado con dos cadenas y dormía en medio de dos soldados. Había más soldados cuidando la puerta de la cárcel. Era de noche y Herodes había planeado llevar a Pedro ante el pueblo al día siguiente. De pronto, apareció un ángel del Señor. Una luz brilló en la celda, el ángel tocó a Pedro en el costado, lo despertó y le dijo:
«¡Levántate rápido!» Entonces las cadenas se cayeron de las manos de Pedro.
Luego, el ángel le dijo: «Vístete y ponte las sandalias». Pedro lo hizo y entonces el ángel le dijo: «Ponte la capa y sígueme». El ángel salió y Pedro fue tras él, sin saber si eso estaba pasando en realidad o si era una visión. Pedro y el ángel pasaron la primera guardia, luego la segunda y llegaron a la puerta de acero que los separaba de la ciudad. La puerta se abrió sola, Pedro y el ángel salieron, caminaron más o menos una cuadra y de repente el ángel desapareció. Pedro entendió lo que había pasado y pensó:

«Ahora sé que el Señor me envió de verdad a su ángel. Él me salvó de Herodes. El pueblo judío pensó que me iba a ir mal, pero el Señor me salvó». Hechos 12:1-11

Este hermoso pasaje no necesita mucho comentario, Lucas registró maravillosamente este suceso. Pero quiero centrarme en dos versículos que me parecieron impactantes. En la versión RV60 leemos:

«Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por Él». Hechos 12:5

Esta versión nos muestra cuál era la situación de Pedro, no solo estaba encarcelado sino custodiado. Es entonces cuando surge ese conector precioso, surge el pero. Había una realidad muy difícil, pero la iglesia hacía oración sin cesar, estaban abocados a interceder por Pedro.

«Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel». Hechos 12:6

¿Puedes imaginarlo? Pedro está encadenado y muy vigilado, ¿era tan peligroso?, por supuesto que no, pero en el fondo creo que los judíos y los romanos habían entendido que se enfrentaban a algo muy superior a ellos mismos.
Es entonces, horas antes de ser entregado para su ejecución que un Ángel se le presenta y las cadenas caen de sus manos. Este ser celestial le da orden de calzarse y vestirse y lo acompaña hasta atravesar la última puerta, pero ya sabes la historia.

Lo que me gustaría que nos quedara plasmado en el espíritu es que, sin importar lo difícil o aun imposible de los que estamos viviendo, aunque parezca que no hay escapatoria posible, que la sentencia es irrevocable, Dios oye la oración de su amada, la oración ferviente y constante de la iglesia.

Este pasaje me hizo pensar en aquel del libro de Josué cuando los israelitas van a tomar la ciudad de Jericó, pero sus puertas estaban “cerradas, bien cerradas”, como dice el texto. No hay puertas cerradas o asuntos irrevocables para Aquel que es Señor de todo.

Piensa en situaciones que parezcan imposibles de resolverse, ponte de acuerdo con otros hijos de Dios y oren creyendo y esperando el milagro. Él ya lo hizo, puede hacerlo y lo volverá a hacer.

Nuestra parte hacia adentro

"¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?  Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así." Mateo 24:45-46

"Un sirviente fiel y sensato es aquel a quien el amo puede darle la responsabilidad de dirigir a los demás sirvientes y alimentarlos. Si el amo regresa y encuentra que el sirviente ha hecho un buen trabajo, habrá una recompensa." Mateo 24:45-46 NTV 

Mientras las señales suceden fuera de la iglesia, dentro sigue habiendo responsabilidades.
Hay dos sucesos que ocurren dentro:

  1. La gran apostasía.
    "En esos días, muchos creyentes perderán la fe." Mateo 24:10 (2 Tes.2:3).
  2. Muchos viniendo a Cristo.
    "Después de esto miré, y he aquí "una gran multitud, la cual nadie podía contar", de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;" Apocalipsis 7:9 

¿Quiénes son esta multitud?

"Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero." Apocalipsis 7:14 

Estas dos cosas implican directamente a la iglesia, entendemos que los que apostatan son los que no tuvieron las fuerzas para resistir.

"porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?" Apocalipsis 6:17

Por un lado, la iglesia tiene a los que ya pertenecen al cuerpo y necesitan ser fortalecidos, ser alimentados para no apostatar. Por otro lado, tiene a los recién nacidos, en medio de toda la convulsión. Y, mientras hacia afuera predica el evangelio, hacia adentro alimenta a la casa. Esa es la tarea que tenemos en los postreros tiempos.

 "Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así." Lucas 12:43-45

Ya hemos hablado de nuestra responsabilidad en la predicación del evangelio. Hablemos hoy sobre cómo alimentar la casa.

Este mandato no tiene distinción, no es para algunos, no es de acuerdo a oficios o ministerios. Dar alimento es para todos los siervos que anhelen ser obedientes al llamado de los postreros tiempos.

Los padres primerizos casi siempre tienen temor de no sentir a su bebé llorar en la noche, pero se sorprenden de cuán liviano se vuelve su sueño, de tal manera que aun escuchan una variación en la respiración de su hijo y eso los despierta. Hay una demanda de amor que activa algo que no estaba en lo natural. Lo mismo ocurre ante la demanda de los últimos tiempos, son necesarios los maestros “elaboradores de comida nutritiva” para el cuerpo. Y tal vez digas: “yo no tengo el llamado o el don”, pero si tu espíritu siente la emergencia de tantos siendo engañados, de tantos muriendo literalmente en sus pecados, volviendo atrás porque no tuvieron solidez en la enseñanza, entonces ese sentido de prisa te hace convertirte en alguien que guía, que enseña.

Ahora bien, nadie puede dar de lo que no tiene, es por eso que urge que seamos diligentes en atesorar la Palabra de Dios, en entenderla y obedecerla. La mujer virtuosa de Proverbios es un ejemplo de ello.

"Es como nave de mercader;
Trae su pan de lejos.
Se levanta aun de noche.
Y da comida a su familia."

Proverbios 31:14 -15

Esta mujer “trae su pan desde lejos”, nos habla de algo conseguido con esfuerzo, tomando tiempo para ello, yendo más profundo. No es un simple conocimiento, es algo que se adquirió diligentemente. “Se levanta aun de noche”, todavía no se ve nada, pero ella ya tiene el alimento, ya tiene la ración para toda la casa. Hoy muchos se encuentran desprevenidos, los sorprende el día y sus hijos les plantean la ideología de género u otras cuestiones, no se “levantaron de noche”, no pudieron anticipar tener el alimento antes que se dieran las señales de hambre. La noche todavía no se hizo totalmente oscura, seamos precavidos, levantémonos de la postración, de la indiferencia, de pensar que alguien más lo hará, hay un alimento que solo tú puedas dar.

"Si el amo regresa y encuentra que el sirviente ha hecho un buen trabajo, habrá una recompensa." Mateo 24:46

Que mi casa y mis allegados sean salvos en aquél día ya es suficiente recompensa, pero habrá más aun. Sin embargo, no lo hacemos por la recompensa sino porque queremos ser coherentes con los tiempos finales y dar el fruto que corresponda a ese momento, queremos ser colaboradores en Su venida.

Hoy oro para que seas apurado por un hambre de Su Palabra como nunca antes tuviste, oro por tu entendimiento, que se abra y puedas ver y asir los tesoros escondidos y bien guardados. Oro para que tu mente se aclare de tal manera que puedas explicar las doctrinas más profundas de manera que hasta un niño las entienda. Que la revelación de las verdades eternas salte desde las páginas hasta tu mismo espíritu, haciéndolas una prótesis firme para que nada ni nadie te quiebre o confunda. Oro para que tus labios sean traductores de los misterios celestiales, de los designios eternos y de la perfecta voluntad del Padre. Amén

Estela Ortiz

Nuestra responsabilidad hacia afuera.

"Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin." Mateo 24:14 

Para que vuelva el Señor hay varios hechos que tiene que ocurrir, algunos son totalmente ajenos a nuestra competencia, por ejemplo, que el templo de Israel sea reedificado. Con respecto a estos eventos externos nada podemos hacer, pero hay algo que si es nuestra tarea. Cuando leemos “será predicado”, sería bueno hacerlo personal, porque de la manera en que está redactado da la idea de que alguien lo hará, pero no necesariamente tengo que ser yo. Eso hace que, si alguien lo hará, sean muy pocos los que se sienten identificados, entonces casi nadie lo toma para sí mismo. Podemos parafrasear este pasaje de manera de hacerlo más personal:

“Cuando nosotros hayamos predicado el evangelio hasta lo último de la tierra, entonces vendrá el fin.”

La Biblia Lenguaje Sencillo traduce ese versículo:

El fin del mundo llegará cuando las buenas noticias del reino de Dios sean anunciadas en toda la tierra, y todo el mundo las haya escuchado.

Esto nos lleva al mandato de “ir y predicar el evangelio”. Hay una relación directa entre la propagación del mensaje del evangelio y el retorno de Cristo. Muchas veces decimos y cantamos que anhelamos Su regreso, pero si realmente es así, el anuncio de las verdades eternas tendría que ser una urgencia en nosotros.

A través del tiempo el mensaje se ha desvirtuado y la “buena noticia” se ha limitado a que Dios sana, prospera y nos da cosas placenteras. Entonces parece que si la persona no está enferma o en pobreza no sabemos cómo predicarle.

Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Cuál es la buena noticia? ¿Por qué esa notica es relevante para todos? Una de las cosas que nos frenan para compartir el evangelio es la falta de entendimiento del alcance tremendo de esa buena noticia. Es una notica que tiene varias aristas, varios lugares desde observarla y que la hace totalmente maravillosa.

La podemos mirar desde Su Obra:

Cada una de las cosas que hemos mencionado son parte de la buena noticia, ¿te das cuenta que hay muchísimo para compartir, que el evangelio no se trata solamente de que Dios sane alguna dolencia o provea momentáneamente, sino que es mucho más grande?

Lo podemos mirar desde Su Persona:

Anhelamos que el Señor vuelva, que instaure su reino de Justicia, que se muestre, conocerle cara a cara, soñamos con ello. Pero no sucederá hasta que el evangelio sea predicado a todas las naciones. Y esa es nuestra responsabilidad y privilegio, ¿lo aceptas?

La distracción de querer separar el trigo de la cizaña

" Ustedes serán llevados presos, y entregados a las autoridades para que los maltraten y los maten. Todo el mundo los odiará por ser mis discípulos. Muchos de mis seguidores dejarán de creer en mí; uno traicionará al otro y sentirá odio por él. Llegarán muchos falsos profetas y engañarán a muchas personas.  La gente será tan mala que la mayoría dejará de amarse." Mateo 24:9 

Si bien la parábola del trigo y la cizaña está en el capítulo trece del evangelio de Mateo, en ella se muestra, en parte, lo que luego se nos dice en el pasaje que mencionamos anteriormente. Habrá confusión dentro de la iglesia, porque muchos de los que no estaban preparados sucumbirán, terminarán renegando de la fe y traicionando a sus hermanos, hasta el punto de llegar al odio. Sumado a eso habrá, dentro de la iglesia, falsos profetas que tratarán de engañar, si es posible aun a los escogidos. En los postreros tiempos el trigo y la cizaña crecerán juntos.

La cizaña es muy parecida al trigo y al crecer, enreda sus raíces con las plantas que la rodean, de modo que al arrancarlas se puede perjudicar los otros cultivos. Es por eso que solo en tiempo de cosecha y a mano, se hace esa separación, ya que se puede diferenciar una planta de la otra por el grano (“por sus frutos los conoceréis”). El Señor aclaró que esa separación la haría Él, al final de los tiempos. Pero en los momentos de confusión habrá gente queriendo hacer esa tarea, les va a asustar ver cuánto crece la cizaña, sin darse cuenta que el trigo también sigue creciendo.

Estar preparados para vivir los tiempos previos a la venida de Cristo requiere que podamos entender esto, no podemos invertir nuestra energía tratando de exponer la cizaña, sino ayudando a que el trigo crezca. Hay hermanos, que tal vez sean bien intencionados, denunciando a uno y otro, tratando de exponer el error que creen ver; tal vez lo que denuncian sea cierto, probablemente sea cizaña lo que señalan, pero no tienen en cuenta que hay trigo que tiene sus raíces enredadas a esa cizaña y puede salir perjudicado. Si por sacar la cizaña, que no se me mandó sacar, termino perjudicando el trigo, voy a tener que dar cuenta de ello.

¿Qué hacemos entonces cuando vemos la cizaña crecer?

Dijo el apóstol que los postreros tiempos serán peligrosos, pero los hijos de Dios nos preparamos con Sus armas para estar de pie en la hora de Su venida.

La distracción de frenar la maldad

"y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará."
Mateo 24:12 

Veamos cómo lo traducen otras versiones:

Vemos que no se trata de algo que posiblemente pase, sino de una certeza total, la maldad aumentará. Y no es algo que podamos detener. Este aumento es algo necesario para que se ponga de manifiesto la miseria humana y el hombre llegue definitivamente a decir: “ ¡Te necesitamos, Señor! ¡VEN!”

A veces, los cristianos, con buenas intenciones, tratamos de frenar la maldad. Pero cuando vemos el panorama profético es como poner el dedo en la grieta de una represa a punto de romperse, tratando de frenar esa ruptura. Los sistemas van a colapsar, está profetizado, las bases morales se derrumbarán; el orgullo del hombre lo llevará tan lejos de Dios que solo podrá reconocer su error cuando se dé cuenta de que está perdido.

Volvamos a la imagen de la represa agrietada. Tenemos delante este desastre inminente, vemos que se va abriendo cada vez más y en cualquier momento puede colapsar. Al levantar la vista vemos, a lo lejos, un pueblo que está en el camino que tomará el agua y que será arrasado con violencia. ¿Qué es lo que debemos hacer? ¿Poner un dedo en la grita tratando de frenarla o correr a advertir al pueblo para que huya y se salve?

No estamos diciendo que hay que comulgar con la maldad, pero advertir "a los del pueblo” que la grieta se está abriendo, ya es hacer algo productivo. Este es el tiempo de advertir que viene ese movimiento masivo de maldad y que el único refugio es el Señor.

A veces gastamos más energía en tratar de frenar la maldad que en predicar el Evangelio de salvación. No son las leyes externas las que harán la diferencia, ya tenemos legislación sobre el asesinato, sin embargo, se sigue asesinando; tenemos legislación sobre el robo, sin embrago se sigue robando; tenemos leyes que protegen a los niños, sin embargo, sigue habiendo niños abandonados, desprotegidos, abusados. Porque las leyes externas no hacen la diferencia en el corazón del hombre. La única ley que nos transforma desde adentro hacia afuera es la ley de Cristo:

"Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel.
Después de aquellos días, dice el Señor:
Pondré mis leyes en la mente de ellos,
Y sobre su corazón las escribiré;
Y seré a ellos por Dios,
Y ellos me serán a mí por pueblo."
Hebreos 8:10 

No es tiempo de arrancar cizaña o señalar a los cabritos, sino de hacer crecer el trigo, de pastorear, discipular, enseñar la Palabra de verdad y sobre todo, predicar el Evangelio.

¡No nos distraigamos!

Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!
Isaías. 40:9 

Las señales de Mateo 24 - Parte II

Seguimos meditando en las señales que nos dejó Jesús en la enseñanza de Mateo 24, dijimos anteriormente que cada señal nos ayuda a prepararnos para lo que se viene. Avancemos, entonces, en este estudio y en abrir nuestro entendimiento espiritual.

SEÑALPREPARACIÓN
Nación contra nación (Conflictos Étnicos / Raciales) No enredarnos en conflictos humanos.  Debemos enfocarnos en el Reino que viene

Sin dudas el evangelio nos alienta y exhorta a amar a todos, a practicar la justicia, defender a los que sufren. Pero en los conflictos hay dos partes que sufren, el tomar posición por una de ellas nos aleja de los otros. Normalmente los conflictos vienen de tiempo atrás y son liderados por hombres que no arriesgan sus vidas, sino que envían a otros a pelear sus batallas. Enfocarnos en el reino que viene es predicar el evangelio sin distinción, sin prejuicios, amar, servir, abrazar a todos.

SEÑALPREPARACIÓN
Reino contra reino (Conflictos de potencias económicas)Tener libertad financiera

Las potencias del mundo aumentarán sus conflictos por los recursos, sin importar si, en el proceso, afectan a otros. Orar para tener una economía independiente, para lograr la libertad en este sentido será un camino de salida a muchas penurias. Tal vez signifique simplemente hacer el huerto familiar o emprender algo mucho más grande. Dios nos dará la creatividad si se lo pedimos.

SEÑALPREPARACIÓN
PestesHabitar al abrigo del Altísimo

Ya lo estamos viviendo y esto es simplemente “principios de dolores”, aprender a recurrir al padre, creer en Él, confiar en Él, esa será la única salida.

SEÑALPREPARACIÓN
HambreAprender a tener contentamiento en la escasez

Aprender a tener una vida simple y frugal, estar capacitados en el dar aun cuando lo que tengamos sea escaso. Enseñar a nuestras familias estas cosas.

SEÑALPREPARACIÓN
TerremotosDesarrollar fortaleza interna ante las circunstancias

En los momentos en que perdemos absolutamente el control es cuando el Espíritu puede tomarlo.

SEÑALPREPARACIÓN
Odio de las naciones hacia los creyentesSanar toda raíz de rechazo

Saber que, si a Él lo hicieron, también a nosotros pueden hacerlo. Entender que no es personal, que es consecuencia del odio hacia todo lo que es de Dios.

SEÑALPREPARACIÓN
Apostasía (muchos se apartarán de la fe). Las ofensas no resueltas quiebran la feSer inofendibles

Hoy es tiempo de aprender a resolver rápidamente la ofensa, estar ejercitados en soltar perdón lo más rápido posible.

SEÑALPREPARACIÓN
Muchos falsos profetasCrecer en discernimiento espiritual y conocimiento de la palabra profética más segura (la Biblia)

El error y el engaño irán en aumento, solo los hijos de Dios entrenados en la Palabra de verdad podrán resistirlos.

SEÑALPREPARACIÓN
La iniquidad aumentará (Iniquidad => ANOMIA => sin ley / El Libertinaje produce que el amor se enfríe ... Filosofía humanista: cada uno hace lo que quiere)  Vivir bajo autoridad espiritual y guardar los mandamientos de Dios

Tener la ley de vida impresa en los corazones y vivir de acuerdo a ella nos lleva a sujetarnos a Dios y guardar sus mandamientos.

SEÑALPREPARACIÓN
El amor de muchos se enfriaráArder de amor por Jesús y por los demás

La fuente del amor es Dios mismo, si tenemos el hábito de ir a Él cada día, mirarle, dejarnos enamorar por Su persona, esa llama de amor no podrá apagarse.

SEÑALPREPARACIÓN
Abominación desoladora. (Daniel 7-12)Orar por Israel

Israel tiene un papel muy importante en todos los sucesos de los últimos tiempos, esto no nos hace pro sionistas y anti palestinos o anti árabes (no nos enredamos en los conflictos “nación contra nación”). Oramos por Israel porque el Padre ama esa nación y nosotros nos embebemos de Su amor.

SEÑALPREPARACIÓN
Una gran tribulación como nunca antes en la historiaSoportar las crisis y confiar en la protección de Dios

Dejar en discurso anti bíblico de que no vamos a sufrir, entender que Jesús mismo nos advirtió que en el mundo tendremos aflicción, nos hace fuertes.

SEÑALPREPARACIÓN
Grandes señales y prodigios falsosNo impresionarnos por cosas externas sino por la convicción del Espíritu

Será un tiempo donde se hará muy necesario activar el discernimiento, dejarnos guiar por el Espíritu y recordar las palabras de Jesús cuando nos dijo que muchos reclamarán haber hecho milagros y prodigios en su nombre, pero Él nunca los conoció. No todos los milagros son falsos, pero tampoco todos lo milagroso viene de Dios.

SEÑALPREPARACIÓN
Señales en el cielo (El sol y la luna se esconderán, los poderes del cielo serán conmovidos)Ser entendidos en los tiempos

Pero no todo es malo, por el contrario, habrá cosas maravillosas pasando:

SEÑALPREPARACIÓN
El que persevere hasta el fin será salvoCultivar perseverancia en lo que Dios pide. (Hechos 2:42)

Será un tiempo maravilloso de experimentar la salvación, como nunca antes.

SEÑALPREPARACIÓN
El evangelio del reino será predicado en todas las naciones. (El cumplimiento de la gran comisión)Ser fiel con mi asignación para influenciar la mayor cantidad de No alcanzados por el evangelio.  

Muchos despertarán al llamado eterno de “ir” y por ese movimiento de obediencia habrá una gran cosecha.

SEÑALPREPARACIÓN
La venida del hijo del hombre será visible y notoriaVivir para ese glorioso día

Entonces, cuando el mundo reconozca que ya no puede seguir así, Él volverá a tomar el gobierno que le corresponde ¡Aleluya!

SEÑALPREPARACIÓN
ArrebatamientoEstar enfocados en la Esperanza de vida eterna

Esta es nuestra esperanza bienaventurada, sea que estemos muertos o que estemos vivos en ese momento, seremos traídos a vida eterna, transformados y reinaremos con Él.

Nos apasiona esto, estar expectantes a su venida y lo que sucederá luego. Las señales que asustan a tantos, a nosotros, sus hijos, nos llenan de emoción porque entendemos que son dolores de alumbramiento para que Él reine sobre todo y sobre todos.

Las señales de Mateo 24

Una de las cosas que más nos llaman la atención en los pasajes que escatológicos son las señales, tal vez sea el mismo temor que nos producen lo que hace que nos fijemos tanto en ellas. Y es bueno conocerlas, los discípulos le preguntaron a Jesús:

Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Mateo 24:3  

Ellos preguntaron por las señales. Cuando vamos por una ruta que no conocemos nos guiamos por las señales: “Curva peligrosa”, “Animales sueltos”, “Salida de tránsito pesado” porque ellas nos van haciendo el camino más seguro. Jesús se encargó no solo de dejarnos esas señales, sino que también las explicó, les dio un sentido.

En general, se ven los acontecimientos previos a la venida de Cristo como castigos, pero en realidad son para exponer los cimientos, como la casa en la arena y la casa en la roca.

Cuando leemos lo que va a ocurrir es necesario primero mirar al Padre y tener una correcta revelación de Su Persona, recordemos que el siervo que no produjo fruto fue el que tuvo por malo a su señor y terminó escondiendo el talento (esto lo leemos en Mateo 25). 

Jeremías decía acerca de Dios:

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jeremías 29:11 

Cuando tenemos la certeza de QUIÉN es el que hace las cosas y cómo es Él, perdemos el temor, entonces las señales pasan a ser eso, simplemente marcas que nos van mostrando el tiempo en el que estamos.

Vamos a exponer en este post y en los próximos, acerca de las señales y cómo prepararnos para ese tiempo. Pensemos en esto como la alerta de huracanes o de tsunami, son para que la población se prepare, para eso vamos a usar las señales, para que cuando llegue el día del retorno del Señor estemos listo y en pie, sin haber sucumbido por no haber prestado atención.

SEÑALPREPARACIÓN
Muchos engañando a muchos (Vs 5 y 11)Ser expertos en la verdad (conocer Su voz y las escrituras)

Cuando vamos por la ruta y leemos que hay algún peligro, reducimos la velocidad y agudizamos la atención. Jesús nos da la alerta de que habrá muchos engañando a muchos. No creo que tú seas de los que no les importe ser engañado. Sabemos que estaremos antes ese peligro, pero tenemos la posibilidad de prepararnos para contrarrestar eso con el conocimiento de la voz de Dios, en las Escrituras, ellas son las que dan testimonio de Cristo y las que contienen la verdad.

SEÑALPREPARACIÓN
Guerras y rumores de guerras (Conflictos bélicos internacionales) v.6No desesperarnos, no dar lugar al temor

No solo que habrá aumento en la escalada bélica sino también en los rumores. O sea que va a haber conflictos reales, pero también, por causa del temor generalizado, muchos rumores que mantendrán a la población en un constante estrés de pánico. ¿Cuál es el antídoto para el temor? La fe con fundamento, te recomiendo buscar en la concordancia todas las veces que se repite el: “no temas” y te puedas apropiar de ellos, creerlos. En tus tiempos de intimidad dile al Padre que te muestre tu corazón, que exponga las áreas de temor y comienza a creer Su verdad, que es la que te hace libre.

Continuaremos en el próximo post.

¿Cuándo será el regreso?

Por un lado, Mateo nos da el ejemplo de la higuera y por otro lado dice que nadie sabe día y hora de la venida. ¿Esto es contradictorio? No, porque no sabemos el día y hora con exactitud, pero conocemos la temporada.

Pensemos en el ejemplo de un embarazo, hay un tiempo de alumbramiento y conocemos que cuando comienzan los dolores está cerca el nacimiento, pero no sabemos exactamente el día y la hora en que ocurrirá. El Padre ha dispuesto señales para que sean una alerta, esto es parte de su misericordia.
 
Saber día y hora nos haría especular, atender otras cosas y aún permitirnos relajarnos, por eso el siervo imprudente de Mateo 25 fue sorprendido en su mala administración o las vírgenes insensatas se encontraron sin aceite (“total tengo tiempo de arreglar cuentas cuando sepa que la hora se acerca”). En realidad, eso es lo que hacen muchos en su lecho de muerte, “ponerse a cuentas “, cuando tuvieron una vida entera para vivirla a cuentas.
 
No sabemos en qué momento exacto florecerá una planta, pero sabemos cuándo esperar flores, por causa de la temporada.
 
Por eso es necesario conocer los eventos, no para alimentar temores sino para esperar Su venida, para avivar la esperanza y que sea un motor que nos impulse cada día.

En la próxima entrega vamos a comenzar a hablar acerca de las señales. ¡Maranata!

Expectativa de retribución

y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mateo 24:12  

La maldad irá en aumento y eso hará que el amor de muchos se enfríe. ¿Qué significa esto? ¿Qué relación inversa tienen el amor y la maldad, que el aumento de uno puede hacer disminuir al otro?

La palabra que se traduce como maldad, en el original es más profundo, habla de un rechazo deliberado a la ley de Dios. El Padre dijo que escribiría Su ley en nuestros corazones, que ya no sería una ley externa, sino que llegaría a ser un motor impulsor interno. Esa fuerza con peso legal, impreso en el corazón de sus hijos es la ley del amor:

Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Mat 22:35-40  

Del amor a Dios y del amor al prójimo depende toda la ley. Es el amor esa ley interna que no nos permite dañar a otro, que busca solo el bien de los demás, que antepone al prójimo. El aumento de la maldad cauterizará los corazones para que no amen.

¿Acaso no estamos viviendo eso hoy? Madres que deciden abortar a sus propios hijos solo porque su vida “es más importante”, hijos que deshonran a sus padres, infidelidad conyugal minimizada con un sinfín de excusas, explotación laboral, asesinatos, el “nos es mi asunto, yo no me meto”… Pareciera que la vida ajena no tiene valor, la indiferencia va en aumento. Mientras esto sucede en el mundo y la maldad aumenta, ¿qué sucede con los hijos?, hay dos clases de hijo:

  1. El que se sostiene en el amor del Padre y aunque sufra rechazo o afrentas sigue amando. Es el que imita a Dios y tiene el amor de 1 Corintios 13, que todo lo soporta, que no busca lo suyo.
  2. El que todavía vive en orfandad, aun siendo hijo y necesita del amor o reconocimiento de otros para poder seguir adelante. Es esa persona que está esperando que se le devuelva algo en función de lo que hace, el que espera algún tipo de retribución.

En un mundo sumergido en la maldad, lo que menos podemos esperar es algún tipo de reconocimiento o gratitud, simplemente porque esas cosas, como todo lo bueno, vienen del Padre y si esa fuente está cerrada, no existe posibilidad que brote algún tipo de bondad. Es entonces cuando los hijos huérfanos se cansarán de dar amor sin recibir nada a cambio y eso hará que su amor se enfríe.

Entonces, ¿cómo me protejo para que mi amor no se enfríe?

En primer lugar, yendo cada día a la fuente del amor y llevando con nosotros, en oración, intercesión y perdón a quienes nos hieren. Cuando le amamos, se nos revela cuánto nos ama y se vuelve un círculo virtuoso, más le amo, más siento Su amor. En esa plenitud puedo amar sin esperar retribución del hombre, porque mi necesidad de amor ya está llena en Él.

En segundo lugar, revisando mis intenciones profundas en cuanto a dar amor: ¿Internamente estoy buscando que se me dé algo en respuesta? Si mi corazón engañoso me está queriendo engañar, allí mismo poner las cosas es su correcto lugar, pedir perdón y declarar que lo único que necesito es el amor del Padre.

Puede suceder que haga algo bueno por otra persona, que me sacrifique en esa acción, que dé de mis recursos, tiempo, o lo que sea y que no tenga ningún reconocimiento o aun peor, que el reconocimiento se lo den a otra persona. Tal vez el alma me quiera hacer sentir autocompasión: “nadie tomó en cuenta lo que hiciste”, es entonces cuando la maldad no pude hacer enfriar mi amor y me debo reenfocar poniendo el alma en su lugar: “no lo hice por reconocimiento del hombre, mi Dios vio lo que hice y lo hice para Él, ya tengo mi paga”.

Te invito a que puedas examinar tus motivaciones al dar amor y si te das cuenta que has estado esperando alguna recompensa terrenal, renuncies a ello y te prepares para amar a tus enemigos, a los que te persigan, a los que te calumnien, a los que atenten contra tu vida o la de tus seres queridos, eso es no dejar enfriar el amor por causa de la maldad. 

¡Vamos a mantener el fuego del amor !

Expectativa de bienestar

Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Mat 24:9-10

Jesús siempre fue directo con sus palabras, jamás “maquilló” sus enseñanzas para lograr más seguidores:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.  Juan 16:33  

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Mat 5:10 -11

Incluso a Pedro, su discípulo íntimo, quien compartió con Él la experiencia gloriosa de la transfiguración, le dijo:

De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; más cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme. Juan 21:18  

Sin dudas este mensaje no despertaría simpatías en la actualidad: aflicciones, vituperio, persecución, calumnias, pérdida de libertad. En nuestro tiempo hay demasiada búsqueda de lo placentero y está instalado el pensamiento que lo que me gusta me hace bien. Aún escuchamos decir: “¿Te hace bien? ¡Hazlo!”. Pero el concepto de bienestar es subjetivo, no es placentero tener un dispositivo externo rígido en uno de nuestros miembros, pero si sufrimos una fractura es necesario, hasta indispensable usarlo. No quiero, no me gusta usar ese dispositivo, pero debo hacerlo, el placer no entra en juego aquí.

¿Por qué dice que muchos tropezarán? Justamente porque no esperaban sufrir, ese sufrimiento los toma por sorpresa y los desalienta. La falsa idea de que Dios los librará de todo lo doloroso hace que no estén preparados. Los boxeadores trabajan mucho sus músculos abdominales, porque saben que tener esa masa muscular dura los hará más resistentes a los golpes de su adversario; pueden tener brazos formidables, pero si esa parte no se desarrolla, corren un alto riesgo de quedar fuera de juego al primer golpe que reciban. Jesús nos advirtió del sufrimiento para que “tensáramos los músculos” necesarios; no prometió recibir los golpes por nosotros. 

Miremos lo que dice Jesús cuando explica la parábola del sembrador:

Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. Mat 13:20-21 

Repite casi el mismo concepto de Mateo 24, hay gente que tropieza cuando vienen la aflicción y la persecución. Jesús los caracteriza como “sembrados entre piedras”, tal vez esas piedras sean las doctrinas equivocadas. 

En lo personal creo que la iglesia no será raptada antes de la tribulación, sino que estará presente en la tierra cuando esto acontezca*. Si estoy en un error, aun cuando vengan tribulaciones personales, sin ser la gran tribulación, me encontrarán preparada (mis “abdominales” espirituales podrán resistir el golpe), pero si lo que creo es cierto y la iglesia pasa por la gran tribulación, los que tenían expectativa de que no iban a sufrir, se enojarán con Dios, se sentirán defraudados y probablemente tropiecen en su fe.

Nuestra expectativa de lo que acontecerá hará la diferencia con respecto a cómo reaccionamos a ello y si salimos victoriosos o no. 

Estela Ortiz
* Recomiendo el siguiente estudio acerca de por qué creo lo que creo respecto a este tema: https://subsplash.com/frontierallianceinternat/lb/mi/+rtrkrsq